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Generalidades
El conocimiento básico de la Fisiología y Anatomía del pie es necesario para comprender sus innumerables funciones y afecciones.
El pie está compuesto por 26 huesos y dividido en tres segmentos óseos; tarso, metatarso y falange (dedos).
El tarso está constituido por el Astrálago en su nivel superior y el Calcáneo en su nivel inferior. Determinando un claro aspecto en la condición de la bipedestación (pararse en los dos pies).
El Astrágalo es el único hueso del pie que no recibe inserción muscular alguna. Sólo se sostiene por la acción de potentes ligamentos y tendones por su borde interno.
Los restantes huesos del pie están constituidos por el Escafoides, Cuboides, Cuneiformes(3 cuñas. Metatarsianos (5 huesos largos), siendo el segundo metatarsiano más largo en promedio.
Existen 2 huesos pequeños llamados Sesamoideos, situados en la cara inferior de la cabeza del primer metatarsiano(interno / externo), desempeñando una importante función en la funcionalidad del dedo gordo (primer ortejo).

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Foto Archivo Clínica Podológica - Luis Tapia L.

Articulaciones y Ligamentos

El tobillo es una pequeña articulación muy móvil y muy sólida capaz de soportar el peso del cuerpo en movimiento. La solidez está garantizada esencialmente por los ligamentos laterales internos y externos. Por precaución, cualquier esguince, aunque simple, no debe ser descuidado, para evitar recidivas y la inestabilidad de la articulación. Esta zona está situada entre el astrágalo y los huesos de la pierna, permite orientar el pie en flexión (flexión dorsal) o en extensión (flexión plantar.
Las articulaciones entre los huesos de la fila posterior y la fila anterior del tarso forman un conjunto denominado Articulación de Chopart (astragaloescafoidea y calcaneocuboidea).
Esta articulación mediotarsiana permite parte de los movimientos de torsión del pie.
La Articulación de Lisfranc o tarsometatarsiana une los tres cuneiformes y el cuboides con las bases de los metatarsianos. Permite movimientos de flexión, extensión y lateralidad del antepié respecto al retropié.
Las articulaciones restantes del pie son numerosas y complejas para ser descritas en pocas palabras. Desde el punto de vista funcional, su número y variedad permiten que el pie pueda adaptarse a todos los terrenos, evitando la sobrecarga, por tanto, el desgaste de una articulación en particular.

Músculos y Tendones

Los músculos del pie son numerosos pero pueden dividirse esquemáticamente en dos grupos: los extrínsecos, o músculos de la pierna que se insertan en el pie, y los intrínsecos, que influyen en los movimientos de los dedos.
Los músculos peroneos pasan por el borde externo del pie y son esencialmente eversores (hacia afuera de la línea media del pie), Los músculos tibiales que viene de la pierna y se insertan en el pie son inversores. Los extensores de los dedos, situados en la cara dorsal son flexores dorsales. Existe un buen equilibrio entre todos estos músculos.
En el calcáneo se inserta el tendón más potente del organismo: el Tendón de Aquiles. Es sobre todo extensor del pie y ligeramente varizante del talón. Participa activamente en la fase de la marcha asistiendo la fase de despegue del pie del suelo.

Arterias

La vascularización arterial está protegida por la existencia de dos fuentes distintas: la arteria pedia, que irriga la cara dorsal del pie, y la arteria tibial posterior, que irriga la cara plantar del pie. Son las arterias más alejadas del corazón.
Los dos sistemas son ricos en vasos y se comunican con numerosas arterias perforantes que favorecen las suplencias en caso de obstrucción de una rama. Las zonas de apoyo (talón, metatarso, pulpejos de los dedos del pie) están más vascularizadas.

Venas

El sistema venoso está constituido por una red profunda, calcada sobre el sistema arterial, y por una red venosa superficial visible y palpable. El drenaje venoso se efectúa en un 90% por la red profunda, y en un 10% por la red superficial.
La red superficial incluye:
-Las venas dorsales de los dedos, que desembocan en una arcada donde nacen las venas marginales internas y externas, prolongadas por las venas safenas correspondientes.
- Las venas plantares, que tienen una disposición similar pero son drenadas por la vena tibial posterior junto con las venas plantares profundas, formando la suela plantar o plexo venoso de Lejars

Linfáticos

El pie presenta una red de vasos superficiales muy ricos, que nacen del revestimiento cutáneo. Los vasos profundos son satélites de los vasos sanguíneos. Todos los linfáticos convergen hacia ganglios situados en la parte superior de la pierna. No existen ganglios en el pie.

Nervios

La inervación de los músculos y tegumentos del pie provienen de las dos ramas de bifurcación del nervio ciático mayor: el ciático poplíteo externo, que inerva la región dorsal del pie, y el ciático poplíteo interno para el tendón de Aquiles y la región plantar.
El nervio tibial posterior, que se origina en el ciático poplíteo interno, pasa por detrás del maléolo interno, por el canal tarsiano, e inerva toda la planta del pie.

Tejido Subcutáneo, Piel y Faneras

En el dorso del pie, la piel es fina y muy móvil en la parte interna, volviéndose más gruesa hacia la parte externa. El tejido subcutáneo es lacio, pobre en células de grasa pero rico en vasos sanguíneos y ramificaciones nerviosas.

La región plantar está recubierta por una piel muy móvil, fina y sensible bajo el arco plantar, y gruesa y dura bajo las partes externas que soportan el apoyo. El tejido subcutáneo es delgado bajo el arco plantar y muy grueso bajo la superficie de apoyo. Es rico en células adiposas, en venas y en ramificaciones nerviosas. Constituye un verdadero acolchado amortiguador.
En los dedos, la piel es muy gruesa. Las uñas recubren la parte distal de la cara dorsal de los dedos y son vitales en la fase de propulsión de la marcha al anteponerse a la acción de despegue de los dedos.
Los folículos pilosos de la cara dorsal de los pies no poseen glándulas sebáceas. Las glándulas sudoríparas son muy numerosas en la planta del pie.


FUNCIONES DEL PIE

Bomba periférica del sistema venoso

El plexo venoso de lejars desempeña un papel importante e indispensable en el sistema venoso de los miembros inferiores.
La sangre propulsada por el corazón hacia las extremidades inferiores debe remontar a pesar de muchos inconvenientes: su alejamiento, que anula el efecto de la presión inicial de salida y la gravedad, que tiene tendencia a favorecer su estancamiento en los vasos más próximos al suelo. El retorno venoso está muy favorecido por la estática del pie, que produce una contracción de los músculos de los miembros inferiores, lo cual provoca un verdadero masaje venoso. Al andar, se suma la compresión de las venas plantares, que se vacían a cada paso, como lo muestra la palidez de la piel debajo de la zona plantar de apoyo. Existe un verdadero sistema de comunicación entre las venas plantares y las venas dorsales, que facilita el retorno venoso por la red profunda. La planta del pie puede considerarse un verdadero corazón periférico.
Esta propiedad, a menudo ignorada, se pone de relieve en el mecanismo de aparición de la flebitis en el miembro inferior. En un adulto que permanece sentado muchas horas, el retorno venoso puede dificultarse hasta la estasis, lo que favorece la formación de coágulos responsables de la aparición de flebitis (síndrome de la clase turista)

Receptor de Estímulos

El pie posee una red nerviosa muy densa. Los nervios sensitivos transmiten al cerebro todas las informaciones recogidas por los pies, sobre todo por la piel, temperatura, condiciones de la superficie, etc. Gracias a estas informaciones el cerebro puede adoptar una respuesta motriz tendomuscular involuntaria. El examen neurológico del pie puede revelar una enfermedad del sistema nervioso central.

Función Estática del pie

Distribución de peso recibido sobre un pie bien equilibrado sobre toda la superficie de apoyo plantar de una manera armoniosa y uniforme.. En bipedestación el astrágalo recibe una carga vertical de arriba abajo, y la reparte por atrás hacia el calcáneo (talón), y por delante hacia los metatarsianos (antepié).

Los trastornos estáticos del pie modifican esta distribución y puede provocar una patología de sobrecarga e hiperpresión más o menos localizada (metatarsalgia, hiperqueratósis mecánica).
Cuando más sobreelevado está el talón (zapato de tacón alto) más carga se desplaza hacia el antepié, superior a 5 cm.

Base de sustentación

El centro de gravedad de un individuo en bipedestación debe situarse entre los dos pies para mantener el equilibrio estático. Instintivamente, los pies tienden a alejarse para ensanchar la base de sustentación.


Función Dinámica


El pie está bien adaptado para los movimientos que implican mecanismos complejos. Existen cuatro grandes funciones dinámicas.

- Un papel motor activo que permite la propulsión, en particular en el andar, el correr, el impulso necesario para los saltos y la recepción.
- Un papel de equilibrio en el movimiento que asegura una buena adaptación al terreno. La estabilización transversal está asegurada principalmente por la articulación subastragalina en el retropié y por los metatarsianos en el antepié, y las estabilizaciones laterales por el juego muscular.
- Un papel amortiguador de las presiones sobre la huella plantar en cada paso y en las recepciones. Al andar, el pie permanece 0,60 segundos sobre el suelo, y alrededor de 0,25 segundos durante una carrera a 12 Km/h.


Fuentes Bibliograficas:

Manual de Podología, Editorial MASSON, A. Goldcher

 
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